-No, bueno sí, no, no es eso. Es… no es conveniente
-Quizás
-No quiero que te equivoques.
-No te preocupes, no me equivoco pero...hay pensamientos que no se pueden controlar, simplemente aparecen y auque reacciones para eliminarlos, perduran el tiempo suficiente de hacerte saber que están ahí.
-No luches contra ellos, simplemente no los tengas.
-¿Y si por no pensarte te conviertes en algo reprimido que asalta mi descanso y empiezo a soñarte? Eso sí que no se puede controlar. Es más peligroso
-¿Un sueño?
-Sí. No solemos hacer mucho caso de ellos y pronto los olvidamos, pero algunos se quedan escondidos y empiezan a actuar sin que te des cuenta. Van cogiendo pequeños momentos, sutiles situaciones y efímeras esperanzas. Con todo, tejen delicadas redes que te aprisionan sin que puedas percatarte de ellas y poder alimentarse de ti sin tu saberlo, hasta que un día, en algún lugar, se convierten en realidad.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales