¡Vaya la que me cayó hoy! Resulta que en una de estas revisiones que hago del correo me encuentro con uno especialmente querido, no el correo, que también lo es por el cariño tan enorme que llevan todas sus palabras, sino la persona que me lo envió. Y debo reconocer que me avergonzó, si es que tiene toda la razón, desde que tengo dos casas, no tengo bien atendidas ninguna de las dos.
El problema se plantea cuando una personalidad tan sumamente anárquica y hedonista como la mía, ha de hacer gala de disciplina, orden y método y no me canso de decirlo, yo soy más de la señorita Marpel, que de Poirot. No sólo es eso, sino que la gala ha de ser en plena etapa de hibernación.
rAsí que en honor de ese querido correo, aquí estoy contándoos que ha sido de mi vida este tiempo. No se si lo sabréis, pero definitivamente Los Visitantes han abandonado mi casa, la de ladrillo. Ahora me toca a mi desquitarme un poco con ellos, ¿Queréis creer que a los tres días de terminar, bueno de decirme que ya no iban a hacer más cosas porque por cada una que medio arreglaban, estropeaban cuatro y que querían que les pagara lo que restaba? Pues como pequeña pataleta, les estoy haciendo esperar, cada tres o cuatro días, paso por allí y les hago un pequeño descuento en la factura. El último fueron 14 metros de rozas. No se donde “rozaron tanto”, el caso es que ellos tampoco porque lo más que conseguí que me dijeran es que después de tanto tiempo quien se acordaba, así que:”vale, descontamos esos 350 euros de rozaduras”. Lo más gracioso es que no saben que los descuentos grandes están sin notificar (ji, ji, ji, ji,) para esos esperaré al último día. Ese día seré generosa y les diré que no les descuento el maltrato psicológico al que nos sometieron, ni toda la cortisona que llevo en el cuerpo por su causa.
Como ya está confirmado que este es mi año kafquiano, el día 3 de este mes, me llegan unos “papelitos” del ayuntamiento anunciándome la denegación de los permisos de obra que me habían concedido, porque según los especialistas de la policía municipal, habían comprobado ¿? que en lugar de cambiar la ventana de mi cocina, lo que hice fue realizar un cerramiento de terraza, cosa prohibidísima e ilegal, por lo que se hace cargo la sección de ilegalidades urbanísticas del “ilustrísimo”. Así que ya me veis a mi como una loca, llamando a mi abogado y recorriéndome todas las administraciones donde figuran toda la documentación de mi queridísimo ático con terraza y se ve claramente que ese cerramiento lleva 27 años, que ya prescribieron sobre el 7 veces las posibles irregularidades y para colmo de los colmos, que es de las pocas terrazas cerradas legalmente de mi ciudad, ya que por aquellos tiempos, todavía se concedían algunos permisos. Ahora estoy a la espera de lo que decide “el ilustrísimo” después de haberle presentado todas las certificaciones, planos y recibos que acreditan lo por mi expuesto.
Tengo más cosas de este tipo no penséis que porque esté hibernada llevo una vida tranquila y relajada, por fin he encontrado el músculo perdido, pero esa es otra historia.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales