Alejada de aquí por unos días, aunque eso es evidente, pero era por no decir alejada por mi habitual pereza y por habérseme dividido mi corazón en dos, vuelvo para contaros la crónica de la última presentación de un libro a la que asistí.
¿Por qué tengo dividido el corazón?, por tener dos casas. Dos casas diferentes, con distintos cometidos, desiguales visitantes, pero claro, aunque tenga cosas distintas en las dos, como son mías, las quiero por igual. No hay problema con que tipo de “objetos” decorar cada una, el problema surge cuando sólo hay una cosa y me gusta tanto, que no sé en que casa ponerla. Eso también forma parte de mi indecisión característica.
Esta crónica la guardo para aquí.
Fue el jueves y en principio parecía una presentación más; un autor, un libro, una charla, una posible firma en el libro y unos pinchos al final para poder cruzar un par de frases con el literato y tres o cuatro con alguno de los asistentes. Todo muy agradable para mí, aunque en ocasiones un poco estresante por la falta de tiempo y poder estirar un poco más ese intercambio de pensamientos.
En esta ocasión ya el inicio fue distinto porque no fui sola como hago siempre, tuve grata compañía de colega y camarada en dichas y desdichas. No siempre me procuro el libro que presentan y cuando lo hago, lo hago al final si mi economía y lo que escucho me son favorables, pero en esta ocasión, ya tenía el libro al comienzo del acto. Este duró menos que en otras ocasiones y contó con la presencia de uno de los personajes de la historia, cosa que tampoco es habitual.
No hubo tanto coloquio como en otras ocasiones, pero sí hubo algo que nunca me había ocurrido y es que lo que allí escuché, lo que salió de boca del autor, perduró en mi mente haciéndome pensar y reflexionar, llegando a ser tema de conversación con mi queridísimo durante la cena.
Me hizo pensar en nuestra capacidad de olvido, nuestra memoria selectiva y nuestra subjetiva, pero similar, asimilación de ideas. ¿Cómo es posible que una sucesión de hechos terribles, recordados de forma individual por la inmensa mayoría, sucedidos todos en un breve espacio de tiempo, nadie sea capaz de establecer esa coincidencia temporal?
Llegó la firma del libro y no insistáis que soy profesional y no contaré por qué firma con muñequitos y una pancarta.
Llegaron los pinchos, los mejores de unas presentaciones para acá y llegaron el par de frases de intercambio con el autor. Momento crucial para mí. Pues también fueron las mejores en mucho. Me encontré con alguien cercano, humano, sensible y lo que más me gustó un orgulloso padre al que se le cae la baba con su niño.
¡Ay sí!, el libro. Trata de la investigación de un policía durante el secuestro de Quini, el futbolista.
De los sucesos de aquellos días y de la realidad política que vivíamos. El secuestro ocurrió la misma semana que el intento de golpe de estado del 23-F. Según lo que me contaron los que ya lo leyeron, una historia escrita impecablemente y una documentación extraordinaria. Novela que calificaron de “riesgo”, porque todo el mundo conoce el final del secuestro.
Cuando la lea ya os la comentaré
Querida Vanadis, ahora que, como tú misma dices, tienes dos casas (estuve el otro día en la de estreno, ya te contaré), ¿vas a saber dónde comentar cuando lo hayas leído?. Me avisas ¿vale?
Un beso, guapa.
Te avisaré y al final lograré "distribuir" cada casa sin que nos perdamos todos...
Publicado por Invitado
martes, 02 de mayo de 2006 | 20:20
Fue un placer contar con la presencia de Miguel Mena. Fue un placer (enorme) contar con la presencia de Quini entre el público. Me consta que para ellos (autor y protagonista) fue muy emocionante encontrarse, porque no deja de ser extraño: en realidad se trata de una novela con base real y uno de los personajes estaba allí presente.
Y si de Quini ya sabemos todos que es una de las personas (cualidades deportivas aparte, que son innegables) más positivas, divertidas y encantadoras del mundo, Miguel Mena no se queda atrás. Qué estupendo cuando se puede hablar con un autor y es alguien próximo, real, cercano....
Ojalá te guste la novela...
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales