Una singular belleza emana de esta talla de Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza, dolor y amor que se renuevan cada primavera.
Sevilla 9 de abril, hace un día espléndido, los naranjos desprenden un fuerte olor a azahar, las flores han despuntado mezclándose con el incienso de la Semana Santa.
Paseamos cerca de la Catedral y la Giralda, no se pueden visitar, como un ritual que se renueva cada año se engalanan para recibir a las miles de personas que atraídas unas por religiosidad otras por folklore, hacen su penitencia en la espera del paso de Cristo, una y otra vez crucificado, o a esa Dolorosa, surcada de puñales y lágrimas, o ese Padre Jesús de las Penas, con su Santa Madre Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza, todo ese bullicio de lágrimas y sufrimiento se concentra en Sevilla, una ciudad que huele a primavera.
Es muy difícil encontrar un sitio donde poder almorzar, el tapeo no tiene ningún problema, pero encontrar una mesa al mediodía es una verdadera odisea, parece que toda Sevilla está dispuesta a no tener que preparar la comida. Al final el azar no ha deparado una mesa, menos mal, era muy difícil encontrar una para ocho personas pero cosas del destino, y además en la terraza de un restaurante en el corazón de Sevilla en un Domingo de Ramos, espectacular el trasiego de personas todas ellas vestidas con sus mejores trajes, igualito que cuando yo era pequeña y nos hacían estrenar toda la ropa, incluida la interior y los zapatos para ir a bendecir la palma, la rama de olivo o el laurel.
Por la tarde procesión en el barrio de San Roque, bellisma experiencia, conmovedor espectáculo, con todos los respetos, aunque muy emotivo y solemne.
Sevilla siempre es especial, el río Guadalquivir, La Plaza de España, el Parque de María Luisa, el Barrio de Triana, y siempre ese olor a azahar.
De Sevilla también tengo el recuerdo de su olor en un mes de abril y del barrio de Santa Cruz.
La semana santa allí tiene "algo" totalmente independiente a las creencias de cada uno. Es un ambiente que si no quieres que te atrape has de resistirte.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales