Para mí a este cuento le falla precisamente el final: el hecho de que ayuden a Juul. Con toda la crudeza del relato, que requiere un receptor con cierta capacidad de reflexión (yo no lo pondría en 1º de ESO, por ejemplo, sino un poco más adelante), al final hay alguien que le ayuda y le pregunta. Me parece que hubiese sido mucho más efectivo relatar la crudeza de la soledad y el abandono. Dejar a Juul (a su cabeza) en el centro del área de penalty. Y nada más. Eso, además, me resulta hasta más realista: los niños también se suicidan (de hecho, creo que este cuento está inspirado precisamente en una noticia del suicidio de un chaval), y si se suicidan es porque llegan a una situación extrema. No sé, igual peco de dureza, pero estoy convencida de que así se llega mucho más a que el chaval entienda qué es lo que hace cuando decide acosar a un compañero.