Querida Elisa:
Muchas novedades, ¡ah!, feliz Naw-Rúz, ¿cómo fue la celebración?, nosotros nos lo pasamos muy bien, hubo una conferencia y un pase de power point y después el pica pica, hubo bastante asistencia.
Como siempre me pasan cosas, ese día había quedado con Dolors, le indiqué la zona y decidimos que nos llamábamos al móvil, justo que estaba cerca del Centro Cívico que me doy cuenta que me lo he dejado cargando, menos mal que encontré un teléfono público para llamar a casar y así a través de tu sobrina poder decirle exactamente donde estaba aunque no fue necesario ya que llego sin ninguna dificultad.
El pasado viernes también asistimos a una charla sobre “Las virtudes”, estuvo bien ya que hubo una parte donde plantearon los valores desde la educación, la sociología, la política e incluso desde un punto de vista fisiológico y como el cerebro se comporta, además se analizó al humano desde sus origenes y como ha envolucionado a través de la historia.
Como ya te comenté me he apuntado a la maratón de poesía que hacen el día 2 en el Casal Pere Quart, ya tengo elegida la que leeré, te tendré al corriente.
Llevo unos días muy cansada, ya sabes que el cambio de estación me sienta fatal, casi no tengo ganas de hablar ni de ver a nadie y con el trasiego de la operación de Flor tengo que estar al tanto y con la cantidad de visitas que tiene no me puedo escapar, aunque ayer nos reímos a pecho, ella me decía que si seguía con esa risa se le iba a abrir la herida. Alguien le trajo la revista “Pronto”, se me ocurrió leerle la historia de una mujer que había tenido un hijo, soltera, se casó y enviudó y de nuevo se enamoró, pero era una historia tan rocambolesca que era imposible que fuera cierto.
Te la explico más o menos, una chica con 17 años, en un pueblo de Granada, se queda embarazada y el padre de su hijo la abandona, sus padres para que no la critiquen la envían con unos tíos que tienen un hijo adoptivo de veinte y tantos años. Ella y el primo simpatizan forjándose una amistad. Él la acompaña al hospital el día del parto y allí una enfermera lo confunde con el padre (claro, la enfermera no sabia nada de sus vidas) y como él ya está enamorado de su prima y además al niño le pone su nombre, le pide en matrimonio. Se casan y tienen dos hijas, son muy felices, pero mira que es mala pata que el padre de su primer hijo, que es planchista pintor, entra a trabajar en el mismo taller mecánico en el que trabajaba su marido. Un día ella va a buscar a su marido al trabajo y se encuentra con el padre de su hijo y desde entonces este se dedica a putear a su marido provocándole celos hasta tal punto que el marido le hace la vida imposible a ella. El antiguo novio se despide del trabajo y desaparece (vaya mala hostia que tenía el tipo encima que la abandonó cuando la dejó preñada, que pasó de su hijo y lo que es más importante, que ni le pasó la pensión, encima, deja al matrimonio medio deshecho), bueno la cuestión es que el marido enloquece de celos y lo tienen que ingresar en un psiquiátrico con tan mala suerte que a los dos días de estar allí por la única ventana que no tenía reja se tira y se mata, ¿es mala suerte o no?, bueno como puedes apreciar es todo un culebrón que es para eso, para partirse de risa.
Cariño mío me gustaría seguir un ratito más contigo pero me tengo que ir al hospital, así que recibe un mar de besos de tu hermana,
La historia es digna del mejor culebrón. Buena base para el tema
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales