Que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver, ni que escuchar es oír,
ni lamentarse es sentir, ni acostumbrarse es querer.
En el camino aprendí... que andar solo no es soledad,
que cobardía no es paz, ni ser feliz sonreír;
y que peor que mentir, es silenciar la verdad.
En el camino aprendí... que puede un sueño de amor abrirse como una flor, y como esa flor morir,
pero en su breve existir, es todo aroma y color.
En el camino aprendí... que no es sumisión la humildad.
La humildad es ese Don que se suele confundir:
No es lo mismo ser servil, que ser un buen servidor.
Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aún teniendo que llorar,
cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir...
descansar acaso debes, pero nunca desistir.
Cuando todo esté peor... más debemos insistir.
No conocía esta canción de Rafael amor.Preciosa, me encanta.
A él lo descubrí allá en los confines de los tiempos, ya no recuerdo cuantos años, cantaba en un pub de Madrid y le escuchabamos conteniendo la respiración. Dos eran los motivos, las bellas canciones con las que nos deleitaba y las broncas que echaba como hicieras ruido.
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