Querida hermana:
La presentación de la exposición fue todo un existo, con su magistral manera de hablar Tereixa encandilo al publico y con su genuina gracia andaluza Paco nos hizo reír un buen rato. Hubo bastante participación en el turno de preguntas, en fin un acto muy entrañable.
Después nos fuimos a Cenar al Viena, a la pizzeria, bueno hacía tiempo que me apetecía una de salmón y aunque no fui capaz de terminarla, estaba realmente deliciosa.
Ay, se me olvidaba, he empezado el curso de retoque fotográfico, no el photoshop, es uno gratuito que hay en la red, al ser un curso gratuito no deben querer pagar derechos y lo cierto es que para un nivel tan elemental como el que tenemos los que hemos iniciado el curso creo que es suficiente. Son cuatro sábados desde las 9 a las 13:30, así que durante unas cuantas semanas ya tengo el fin de semana programado.
Ayer estuvimos viendo la película “Luna de Avellaneda” de Juan José Campanella, es una producción Hispano-Argentina, la película de un cariz muy humano y nostálgico, empieza con un baile de los años 50, aquellos maravillosos años de transformación social, donde la esperanza empujaba a luchar y prosperar, a creer que la amistad y la unión era una fuerza indestructible y donde la voluntad construía un futuro mejor para todos, aunque la historia real transcurre en nuestra década, en una Argentina deprimida, sin ilusión, maltratada y empobrecida.
Un enfrentamiento entre el poder de la política neoliberal del capitalismo que avasalla con el sable del miendo, la inseguridad y la pobreza material, y el pensamiento opuesto de crear un espacio para todos, sin miedo por perder aquello que en realidad ya han perdido, como dice el protagonista Roman (Ricardo Darín), he perdido la licuadora, la máquina de café, la colonia, pero no he perdido la dignidad.
Es a través de un club y sus socios como nos muestra que siempre se puede volver a empezar de nuevo y que la esperanza es lo único que nos hace sobrevivir a todas las tribulaciones.
Bueno!, ese análisis político es la lectura final que yo he percibido, la historia está contada narrando las vicisitudes tanto personales como del club social sin remarcar de una manera continua una determinada posición política, si en cambio expresa como esa política puede influir en la vida personal de toda una nación.
Hoy te envío unos versos de William Wordsworth
“Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello, que me deslumbra.
Aunque ya nada pueda volver la hora del esplendor
en la hierba de la gloria en las flores, no hay que afligirse.
Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo”
"no hay que afligirse, mejor busquemos la fuerza en lo que dejamos atrás"
Ayer dediqué el día al holgazaneo, ni siquiera cociné, que ya es decir. Me puse al día de las series que por semana no puedo ver, como el Dr. House sincero devastador y películas, que voy amontonando sin ver. Ayer tocaron Los chicos del coro, de la que había oído comentarios y tenía muchas ganas de verla y El jardinero fiel. Las dos me gustaron mucho, las dos son duras pero esa dureza está presentada de formas distintas, la primera te deja un sabor dulce y te hace pensar en la frase que se repite en toda la película: “Acción-efecto” y en las distintas formas de interpretación de la misma que hacemos. La otra deja sabor amargo y mucha mala leche porque algo dentro de ti te dice que es muy fácil que la realidad supere la ficción. Las dos altamente recomendadas.
"Los chicos del coro", la vi cuando la estrenaron, "El jardinero fiel", la pongo en la lista para verla.
Quizás se está haciendo un cine demasiado representativo de la realidad, que ya es muy dura en si misma, pero lo positivo de esa corriente es qué siempre deja ese camino tan humano que es la esperanza.
Ya era hora de que volveiran a hacer peliculas que merezcan un ñpoco la pena, porque aunque me lo paso "pipa" con Los 4 Fantásticos, todavía me emociona King-Kon y me rio con la de dibujos de turno, se echa en falta una peli de estas que acaba y tardas en levantarte del asiento, tardas en coger una palabra.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales