Bueno amigas, mujeres todas, no seré yo quien desoiga la voz de amo dueño de los claveles y las rosas, la voz del comerciante hipócrita, ni la voz de macho varón que después de apalear la noche anterior, en forma política y correcta a su mujer, le despierta con un ¡feliz día !y le entrega algo para recordarle que EL, hombre, primera versión de la Creación Divina, no se olvida de su burra de carga, le perdona la manzana que mandó a su estirpe a la muerte, es compasivo con los seres inferiores que sólo sirven para una cosa, digo, no seré yo quien no salude a las mujeres en su día, porque si no lo hiciera , quedaría fuera de la franja de los hipócritas, chulos, explotadores, golpeadores, que hoy se regodean con su conmiseración por el SEXO DEBIL, ese al que hoy le recuerdan precisamente ESO, que son inferiores, pues de lo contrario no habría día por celebrar, ¡donde se ha visto que seres "iguales" - al menos en derechos - celebren un día solo por haber nacido con genitales distintos!, y claro, no quiero quedar afuera, pues cuando protesto y exijo el día de hombre, me miran con ojos muy turbios, pero no de lágrimas, sino de odio, y mientras me entregan una revista del Círculo de Lectores para tenerme entretenido mientras llaman al manicomio, les escucho cuchichear algo así como " este amargado quiere aguarnos nuestro día", ¡parece mentira! , muchas mujeres, muchas. muchas, celebrando el recordatorio que son diferentes , que por ello tienen su día aparte, bien diferenciado del "homo sapiens" , categoría de la cual se apartan voluntariamente , por una rosa u clavel, un anillo , una trufa, o un presente cualquiera, y no seré yo, hombre, superior, fruto de todos los ingenios, dueño de la fuerza y la razón, quien no recuerde a una mujer que hoy es su día, que hoy no tiene que parir, tiene que celebrar, que hoy no tiene que trabajar en su empleo, tiene que festejar, que hoy no debe seguir con la mochila al hombro en su casa, porque alguien, un varón sin dudas, su esposo, su hijo o su amante, le llevará cenar o le comprará alguna porquería para recordarle que ella hoy EXISTE y no como los otros días, y entonces no seré yó quien le amargue el festejo a tantos congéneres inferiores a quienes hoy le reconozco el derecho de vivir cerca de mí, caminar por mi acera y hasta sentarse a mi mesa, y SI seré yo junto al rebaño de los viriles que junto a los ¡buenos días! de práctica , agregue con ese tono de falsa complacencia ¡ muchas felicidades! y aplique tiernamente en la mejilla de la sonriente destinataria un ¡muac! comprensivo, vaya si hasta a veces besamos y acariciamos a nuestros perros y mascotas, y seré yo, hombre que no obstante seguir el camino de los corderos, quizás al final del día, entienda, porque yo HOMBRE, PIENSO, PUEDO PENSAR, que debo llevarme al morir, algo más de lo que traía al nacer.
Hoy he leído muchas cosas sobre este día y hay que reconocer que es uno de los que mas comentarios ocasiona y pasiones levanta.
Publicado por Crisdolot
jueves, 09 de marzo de 2006 | 0:11
Patagónico, ¿entendéis ahora cómo tocamos a siete mujeres por cada hombre? Una, la trabajadora, dos, la fiel amante y esposa, tres, el ama de casa, cuatro, la paritaria, cinco, la desconocida, sexta la madre y séptima cualquier otra?
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