Desde siempre tuve interés por la grafología, aunque al principio no lo tenía claro, ni siquiera sabía como se llamaba; sin embargo leí algún libro sobre el tema. Recuerdo que el primero que leí me impresionó de forma muy acusada, incluso me traumatizó. Por aquella época era muy fácil traumatizarme, todo sea dicho de paso; pero lo cierto es que durante mucho tiempo estuve pensando en lo que decía aquél libro y en que no podía ser cierto: yo no era así. Llegué incluso a pensar que era una obra orquestada por mi hermano mayor, ya que el libro lo llevó él a casa, con el objeto de acabar conmigo de una vez por todas. Busqué y encontré otro libro, pero ¡horror! mi escritura no estaba, no hablaban de ella, así que durante mucho tiempo, recordé aquel primer contacto con la grafología en el que se me vilipendiaba.
Por casualidades de la vida y porque ya me había cansado de los cursos de bolillos, encontré un cursillo de Grafología y decidí no perder la oportunidad, quizás lograra lavar la afrenta hacia mi persona. Empecé y poco a poco fui descubriendo un mundo apasionante que no se podía explorar en un simple cursillo. Busqué y encontré donde realizar unos estudios “como dios manda”. Con ellos además de darme cuenta de que aquél primer libro no mentía, pero estaba incompleto, había escogido una profesión en la que no se termina de estudiar nunca, porque las personas somos cambiantes, lo que hoy es bueno, mañana será malo, lo que hoy nos gusta, mañana nos disgustará y todo eso lo dejaremos reflejado en el papel a través de la tinta o el grafito.
Para los curiosos decir que mi escritura es “filiforme” y lo habitual es encontrar que esta letra se corresponde con la ocultación, el escaqueo de responsabilidades y la indolencia.
Esto puede ser así, pero toda historia tiene al menos dos partes y todas estas acepciones son correctas si además concurre que el ambiente gráfico sea desfavorable, con blancos irregulares, ilegible, precipitada, tensión débil o floja, muy inclinada, filiformidad secundaría, gladiolada y…….muchas cosas más. A todo esto ha de coincidir con al menos cuatro o cinco gestos más que se correspondan al engaño, indolencia, etc.
Mi letra al final resultó: filiforme, firme, simplificada, ligeramente inclinada, proporcionada, homogénea, nutrida, progresiva, bastonada, personalizada, dinámica, agrupada, nítida y ligeramente ilegible debido a la velocidad, rápida, acompañada de una firma igual al texto, sólo con el nombre y sin rúbrica. Ya sé que no sabéis que quiere decir, pero os aseguro que es una bicoca, una joya y un ejemplo de grafía evolucionada con todo lo que ello implica. También tiene sus cositas, pero eso para otro día.
Hay que ir estudiando muchas variantes de los trazos, formas, alteraciones y el porqué de todas, hay que darles un significado, sino no se puede hacer una interpretación y para eso hay que observar mucho y cuando ya sabes la significación de cada trazo, de cada rasgo, hay que unirlo todo, hay que saber que aspecto refuerza a otro, cuales se anulan y porqué, cuales han de ser tenidos en cuenta y cuales desechados y hay que observar y observar y después, volver a observar hasta que finalmente todas las piezas han encajado perfectamente.
En esta ciencia, también se cometen errores, como en la medicina, la astronomía, las matemáticas…y también hay charlatanes y aprovechados. Ahora que están de moda las dietas ¿Quién no oyó hablar de alguna consulta de algún licenciado en medicina que realiza dietas milagrosas a base de anfetaminas y demás cócteles pastilleriles?
Lo que os pongo aquí, no tiene como función formaros en la profesión ni hacer un estudio, simplemente daros unas pistas de por dónde se empieza.
Me parece un tema muy atractivo y quizás de juego para tratarlo como entretenimiento y por ello se desvirtúa, pasa como con los horóscopos, a final acaban en las páginas de jeroglíficos, crucigramas y pasatiempos.
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