Querida hermana:
Acabo de hace una coca de verduras, con la Thermomix, en un plis-plas, la masa y las verduras trituradas.
El horno ya lo tengo controlado, con el turbo y el máximo de temperatura para precalentar a 100º, después lo bajo a 50º, está claro que es el termostato.
Seguramente iremos a comer al Montseny, no tengo muchas ganas pero un poco de aire de la montaña nos irá bien, miraré por el embalse por si han salido los lirios.
Ya me contó Andrés que te envió un regalo para el día de San Valentín, parece mentira que gracias a Internet se puedan hacer compras desde cualquier rincón del mundo, sin ningún problema, sólo con la tarjeta de crédito y pasta en el banco. A mí no me ha regalado nada tu cuñadisimo, se niega a participar de un día tan americano y comercial, así que me regalé yo una bufanda que estaba de rebajas y me gustó, bueno aproveché esa excusa, de todas formas me la habría comprado igual.
Ayer le sacaron a tu sobrina las dos muelas del juicio que te comenté, la asistencia en el Valle Hebrón es de primera categoría, los hospitales públicos funcionan mucho mejor que los concertados que van a saco.
Llevo unos días sin ganas de nada, como que me falta algo, y no sé qué tengo, siento mucha ansiedad y estoy como perdida. No tengo animo para escribir, así que no te enfades por no responder a tus cartas, no pasa nada, simplemente que estoy muy aburrida.
Ayer mientras esperaba en el hospital escribí este pequeño poema:
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.
Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla 1836 - Madrid 1870)
Ternura
He sentido la ternura de tus besos,
como cuando me rodeabas con tus brazos,
arropándome de mis temores.
Ahora que estoy sola,
miro al horizonte
buscándote
en las caricias de entonces.
Tu ausencia es como un sepulcro
donde el tiempo se confunde
y nada tiene sentido.
Te llevaste mi vida,
y sólo estaré en paz
cuando esté contigo.
hay algo que siempre me pareció una paradoja y es que al menos en teoría cuando te aburres, es porque quieres hacer algo, necesitas alguna actividad del tipo que sea. Sin embargo es cuando menos te apetece hacer nada
Pues sí el aburrimiento es como una losa, y debe de ser este tiempo de cambio que estamos algo afligidos, mi marido que trata con el publico dice que hace unas dos semanas que estamos revueltos, debe ser que se alargan los días.
Sigo sin encontrar el poema.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales