Por fín. No es que tenga más tiempo ni lo haya distribuido mejor, es que ya me daba un poco de vergüenza no dejar nada por aquí.
También había otros sitios donde me pedían que “dejara” algo, así que en una confabulación de circunstancias y buscado de alguna manera, ignoro el como, pero cada día estoy más segura de que la casualidad no existe, sino que todo llega porque de alguna forma hacemos que llegue. Hombre, suele llegar algo distorsionado a lo deseado porque ya se sabe, siempre hay interferencias y “los otros” que desean otras cosas distintas a las tuyas y patatín y patatán, el caso es que hoy llegó para todos. Vale ya dejo de divagar.
Tengo un amigo, Carlosvalencia,que es un artista al menos de una cosa, de las tartas, no dejéis de mirar todos y cada uno de estos enlaces y sabréis lo que es pasar ganas.
El caso es que llevo mucho tiempo queriendo hacer alguna de sus maravillas culinarias y ahí estoy, que si la dieta, (la mía no, aunque ya viene haciendo algo de falta) que si el tiempo, que si ¡mechachis! no tengo la gelatina o ¿Quién se comió el chocolate que tenía aquí escondido? Pero hoy fue el día, así, sin pensarlo. Empezó el tema porque hoy, no es mi día de compra, pero gracias a Los Visitantes (el lunes vienen a derribar mi nuevo techo de escayola de la cocina, e intentarán poner uno que no se mueva) gracias a Los Visitantes, he logrado tener un brote de psoriasis como nunca había tenido en los 40 años que hace que la padezco, así que como cosa inhabitual ayer me fui al médico que me puso un tratamiento y mañana debo volver para ver La evolución y decidir si me mandan al hospital o que coño hacen con la porquería esta de piel (¡uy! se me escapó una palabrota) así que adelanté la compra para hoy, resultado: Distinto día, distinta hora: ¡encontre cabello de angel envasado!, ya preparado, sólo abrir y listo. Me volví para casa pensando que ya podía hacer, no solo una tarta que fuera la preferida de mi queridísimo, sino una de las maravillas de mi amigo (mi amigo me llamó princesa una vez y me hizo mucha ilusión) Bueno el caso es que después de varias horas fuí a la frutería, que también es obrador y cuando me dicen si quiero más les digo: no, porque hojaldre no tenéis ¿verdad? Pues era mentira, sí tenian hojaldre y fresco, y no solo eso sino que además riquísimo. Asi que sin excusa, con hojaldre, con cabello de ángel, con receta y sin ninguna obligación, me realicé como mujer. Venga ya, que era broma, yo me realicé como mujer cuando fui camionera ¿o fue como persona? bueno, como conductora eso seguro.
Bueno, ya vale hice la tarta, está coj… y el trapito rojo de fondo queda monísimo. Hoy fue un día redondo.
nada que no tengo remedio, que se me olvidó. Sólo hay que extender el hojaldre, poner el cabello de ángel y cubrir con más hojaldre, hacer los dibujos que más te gusten y al horno previamente prcalenytado a 180º de los centígrados.
Pues mi horno tiene mal el termostato se calienta más de lo debido, a 180º se me achicharra todo. Ya sé que esa es la temperatura recomendada con el turbo pero el Fagor me hace la pirula.
Muy buena pinta tu tarta de cabaello de ángel.
nachete, no seas chivato, que me costó mucho meterla en ese molde para que pareciera que era mía :]
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