Querida Elisa, me alegro que el viaje transcurriera sin sobresaltos, menos mal que fueron a recogerte con la furgoneta, sino te hubiese tocado alquilar una, esta vez si que ha sido exagerada la cantidad de cajas que te has llevado.
Tengo bastantes novedades, hoy he empezado la dieta y para postre tu cuñadisimo ha preparado la comida, sabiendo que iba a la dietista, me dice que es la despedida, y me arrea coliflor con bechamel y queso gratinado, y de segundo pollo con “sanfaina”, en español “pisto”, tiene guasa; ni corta ni perezosa me he tomado los complementos vitamínicos, y después me he despedido de los guisos hasta dentro de unos meses.
Tengo que perder 7 kilos, calculo que la primera semana serán 3, y lo normal es que la segunda pierda entre 1 y 2, después ya es más lento pero tengo la esperanza de llevar una talla menos en dos meses.
Tus sobrinos ya han empezado las clases, a mí en el trabajo me va bien, pero estoy muy cansada, me deja bastante hecha polvo y aunque descanso bastantes horas casi no puede seguir, así que no sé cuanto tiempo voy a aguantar.
Sobre las rebajas no hemos ido, quizás en el remate final eche una ojeada y si veo algo interesante y bien de precio y que además necesite lo compraré sino paso totalmente, no acabas con los gastos de las Navidades y ya tienes que empezar con las rebajas de enero. Parece que todo se mueve en torno a las ventas y beneficios, ahora estoy en un departamento donde la mayoría son comerciales y no tienen suficiente con el sueldo que están como locos con los incentivos, como si les fuera la vida, y no se acaban de enterar que cuando se den cuenta están jubilados y muertos y no sé de que les habrá servido tanta tensión y encima engañar a los demás para que las estadísticas de la empresa tenga una línea ascendente y más beneficios que el año anterior.
Me quedo alucinando, en vez de reivindicar un sueldo base decente, aunque ya lo tienes, todo sea dicho por las huelgas del setenta y seis, centran todas sus energías en los pluses, cuando todo el mundo sabe que si tienes la desgracia de tener un accidente o ponerte enfermo o te jubilas, lo que vale es el sueldo base que es lo que cotiza a la Seguridad Social y la empresa no te va a seguir pagado incentivos si no vendes. Pero que vamos a hacer si se piensan que van a ser eternos y que mientras más dinero tengan van a ser más felices.
Quizás sea muy idealista pero la vida se nos esfuma y existen cosas más agradables, que estar todo el día tirando en la calle con un maletín de ejecutivo, y aunque no sean productivas, según sus esquemas, no merece la pena divagar, ni plantearse nada con respecto a esa mentalidad, como dice nuestra amiga Guadalupe, vive y deja vivir.
Hoy te dejo otro poema de Neruda
Soneto XXII
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angol, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.
Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto
mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales