Hoy me apetece escribir, pero como siempre no me apetece corregir y por ser la noche que es, no puedo estar mucho tiempo dándole a la tecla. Así que me quedaré con ganas de todo y echaré mano del archivo, así "escribo" un poquitín y no dejo a La Posada sin su menú del día. Como no es fiesta, será un menú muy sencillo y rápido, perfecto para los días laborables que por motivos de trabajo se pone la excusa para no cocinar (vaaaaale, reconozco que en ocasiones no es excusa)pero por ser víspera de fiesta y además de una muy especial, pues un menú sabroso, suave, y exquisito. De estos que resultan una sorpresa para el paladar y miras y solo ves esos simples 3 ingredientes, bueno 4.
Los de la foto están hechos en una de mis máquinas, pero no son necesarias, es solo coger una cebolla y picarla muy fina, coger unas almendras crudas y lo mismo, picarlas en trozos pequeñitos y hacer un sofrito con todo ello. Mientras esto ocurre los lenguados(de esos congelados) los partes a la mitad a lo largo y haces rollitos pequeños con ellos. Es mejor sujetarlos con un palillo y se cocinan al vapor o al horno, como os sea más fácil. De cualquier forma se harán muy, muy rápido 5/10 minutos a lo sumo. Cuando el sofrito está se echa perejil, el cuarto ingrediente, se revuelve todo y se vierte sobre los lenguados a los que habremos quitado el palillo.
En esta receta tengo pendiente hacer una salsita de chocolate con el sofrito. Cada vez que me lo imagino...
Hoy la historia era pequeña
Yo se que fui buena, pero ¿lo sabrán los Reyes? que nervios
Como siempre buenisimo. Lo probaré rociándole un poco de Oporto y dejándole hacer un chup-chup.
Ayer mi hijo, el cocinero, nos hizo unas lentejas que resucitaban a un muerto. Como le quedaban muy caldosas, según él flotaban submarinos, apartó un poco de caldo y diluyo Maicena, dándole el espesor deseado.
Tengo que buscar una salsa de chocolate adecuada para este plato. Daré con ella.
Nunca había oído lo de espesar las legumbres con la maicena.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales