Como todos los días desde hace un tiempo, tenemos ne la prensa más cosas sobre la ley anti-fumadores y leyendo, leyendo,me encontré con esta cuestión:
-Si con los problemas de financiación que tienen ya las SS, perdón, la SS, todo por culpa de los benditos fumadores, digo yo que cuando ya estén reducidos al mínimo, y ya no corramos peligro mortal, ni peligro de enfermedades que nos acorten la vida (independientemente de a quien van a echar la culpa luego)¿Como van a financiar los años de más que vamos a vivir como jubiletas? ¿o será que nos harán trabajar más años?
La noticia de hoy sobre esta ley era que la prescripción y venta de antidepresivos había aumentado en un 30% como consecuencia directa de la entrada en vigor; un 20% subió la venta de parches de nicotina y un 10% la de los chicles. Si no discutí las otras estadísticas sobre muertes y bla, bla, bla, tampoco voy a discutir ahora estas otras estadísticas.
En el artículo no se habla de los efectos secundarios de estas cosas, porque como debe ser, los sufren solo los implicados directos. Los daños colaterales para estas cosas no cuentan, es como si fuera el IPC, que en esta ocasión no contabilizaron la leche y si contabilizaron las operaciones de cirugía estética, porque habían bajado un montón. En fín como decía un gran humorista: "¡País!"
Y por último, el próximo día 19 daré otra charla sobre grafología. No tiene nada que ver con el artículo, pero me apetecía decirlo.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales