<yo no se el motivo, pero es muy cierto lo que dices. Tal parece que el tio Samm haya decidido "eliminar" al resto del continente, quizás para no tener competencia y poder sobresalir; esto por parte de ellos, ahora por parte del resto quizás sea ese complejo que se padece y se deja fomentar y crecer y por comodidad se elimine el "norte" para dejar sólo americanos.
En mi caso particular, y sin ánimo de ofender, distingo entre yankis y el resto: argentinos, bolivianos, peruanos, mejicanos, indios, chinos...
Por desgracia el término sudamericano tiene ciertas connotaciones despectivas, aunque se niegue.
Generalmente siempre se habla de norteamericanos o sudamericanos, aunque algunas veces se diga americanos.
Creo que en ese caso los que tendrían que mosquarse serian los canadienses que también son norteamericanos.
Sobre el tono peyorativo sucede también aquí en Europa cuando se habla de Rumania, Los Balcanes, Rusia y no digamos de Marruecos.
También pasaba con los españoles hace treinta años, el problema no es ser de un sitio u otro, como siempre es un tema monetario.
En todos lados se cuecen habas, es cierto, pero en Argentina por nuestra forma de chacotear, especialmente los porteños, LLAMAMOS " gallegos" a los españoles, primero cariñosamente, luego te diré trovador, que el origen está dado porque la mayor cantidad de tus compatriotas que llegaron a este pais, lo hacían de Galicia, de allí la generalización que luego fue hábito pero no ignorancia. Tambien llamamos a los italianoss "tanos" , por la mayor afluencia de NapoliTANOS, y les decimos "rusos" a los judíos por el mayor aporte de rusos que ingresaron a nuestro país trayendo consigo esa fe. Pero esta jerga es UNICA EN AMÉRICA LATINA, lo de Americanos es otra cosa que involucra al SUBCONTINENTE y distingue por americanos a los estadounidenses. En cuanto a vos Vanadis, te gusta prenderte, pero antes infórmate un poco. Vamos, es como si yo me pusiera a hablar de tortillas a la española.....:
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales