Comedia española, 2005. Serafín, biólogo en una clínica de fecundación artificial, vive sólo con su padre, que se encuentra en la cama y encerrado en casa desde que su mujer les abandonó, cuando Serafín era un niño pequeño.
En la clínica conoce a Ariadna (Leticia Solera)joven trapecista, que lleva algún intento de quedarse embarazada sin éxito y se enamora perdidamente de ella. Cegado por su amor, de forma clandestina, le dona su semen para fecundarla, cosa que logra, convirtiéndose en el padre de la criatura. Criatura que no está destinada para Ariadna, sino para la hermana gemela de ésta, Penélope, que no puede tener hijos.
Serafín quiere ejercer de padre de su hijo y está dispuesto a todo para conseguirlo.
Los comentarios se podrían dividir en dos zonas una para los que buscan “algo más “ en una película, que para estos no aporta gran cosa o como no soy experta, quizás no aporte nada, salvo algún que otro “homenaje” a estilos de películas como eran las de cine mudo.
Presentaciones o formas unir los acontecimientos como la explicación de cómo el protagonista consigue dos entradas para el circo, que no son geniales, ni aportan nada pero le dan cierto encanto y ayudan al aire de nostalgia y de cuento que tiene la historia.
En plan entretenimiento, te encuentras con una comedia muy entretenida, aunque para mi gusto el final no está bien trabajado. Pero no le quita nada de bondad a la obra. Es irónica, con cierto humor negro. Un dialogo ligero, escueto y directo. Una película donde la interpretación lo es todo y Ernesto Alterio, está a una buena altura.
Hay muy buenas escenas, que no me gusta contar para no descubrir cosas, pero hay una de “cama” muy buena, o como entra “Viernes“ en sus vidas.
Se echa de menos un papel más largo para Emilio (Héctor Alterio) el padre de Serafín,
Concluyendo: acertada, entretenida y divertida., sin estridencias. Buenas interpretaciones, buenos nombres para los protagonistas y buena representación de lo que significa cada uno a través de las profesiones que tienen cada uno.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales