Como ando con poco tiempo y poca cocina, esta temporada busco cosas rápidas y fáciles de hacer, pero como a pesar de los pesares, creo que esto ya lo dije en otro sitio, decía que a pesar de todo sigo teniendo el vicio de la comida y varias veces al día. Preparé un pixín. Se que no es muy común este nombre, pero me cuesta trabajo llamarlo de otra forma, rape, pejesapo, tamboril... y seguro que tiene muchos más, pero a mi me gusta pixín. Bueno os decía que preparé un pez de estos. El otro día fueron las cabezas y hoy las colas.
Es una receta que por el nombre suele asustar y volvemos siempre a lo mismo, tendemos a juzgar sin cocnocer...nos dibujaron así. Pero ¿que hay de complicado en quitar la única espina que tiene este pez, atar los dos lomos resultantes, untarlos de aceite y rebozarlos bien en pimentón dulce?, Con esto ya está media receta hecha, porque el resto es envolver el papel de cocinar esta cola y ponerla a cocer el agú, pero que no la cubra. Confiezo que yo la pongo al vapor en una máquina que tengo y que no digo el nombre porque de momento no me apetece.
Pero no es necesario la máquina, se pone a cocer en un poco de agua que tenga laurel, cebolla, zanahoria, incluso unos granos de pimienta. Se deja unos 20 minutos y ya está. Bueno, es mejor sacarla del agua y dejarla enfriar, luego desenvolvemos y cortamos. Con mayonesa...
¡Uhm! Que pintina
pescado de única espina.
Estomacal desbarato
que al más fino vuelve gato.
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