A pesar de los pesares, sigo sintiendo esas ganas de contaros cosas, pero últimamente soy un poco repetitiva, sin ir más lejos me apetece contaros como llevo día y medio batallando con que, yo encargué un mueble de baño a la medida y de madera y no unos módulos estándar de aglomerado para cocina reconvertidos. Tranquilos que no caeré en la tentación. El "problemilla" es que la neurona la tengo tan ocupada con estas cosas que ni escribo, ni leo, ni siquiera soy capaz de encontrar interesantísimos artículos que comentar. Bueno también cocino, no mucho porque lo de tener un hijo que quiere ser cocinero y una hija que no quiere serlo, pero "ella siempre hace las cosas mejor" se me meten en la cocina y me monopolizan el espacio y los alimentos y salvo darles bravos, besos y óles u olés, poco me dejan por hacer.
Hoy busqué si tenía algo que recuperar y de otro anterior blog por el que anduve, ya sabeis: "He andado muchos caminos y abierto muchas veredas(...)" encontré esta pequeña historia. Aquí os la dejo, con foto y todo, esperando que la disfruteis.
"El Cultural -Magazine de El Imparcial
Lunes, 04 de Julio de 2005
Carta a una hija que se fue de vacaciones.
Querida hija:
Solo hace tres días que te fuiste y las llamadas y mensajes telefónicos han sido innumerables, como si llevarás un mes ausente. Hemos sabido más de ti que algunos días en los que estabas en casa. Has compartido tus alegrías, tus visitas, tus juegos a cada detalle, cada minuto. Mientras tanto tu padre ya recargó dos veces el teléfono, en tres días. En tres días ya nos comunicaste, entre otras muchas cosas, que volverías a casa algo rota como consecuencia de una demostración de saltos sobre el asfalto, en la que no nos quedó muy claro si fue éste el que se puso vertical sin previo aviso o tu horizontal sin decirle nada. Lo que parece que no hay duda es de que contacto sí lo tuvisteis y a decir por las llamadas paralelas a las tuyas, la fusión fue tan compenetrada que algo tuyo quedó en él y aún hay restos suyos a cierta profundidad de tu ser.
Nos dices que lo estás pasando muy bien, bueno, la última llamada estabas todavía algo temblorosa por la emoción pasada, porque no creías que serías capaz de saltar el petril del puente con la bicicleta y resultó que sí, que podías; y que creías que el puente tenía unos 2 metros de altura y según los vecinos del pueblo, 6 son los metros que le separan del cauce del río, río que por suerte no sufre las consecuencias de la sequía que arrasa la península y sólo te hizo perder las gafas y la bicicleta.
Recuerda el anuncio que tanta gracia te hace: “La potencia sin control, no sirve de nada…” Ya nos contarás porqué si apuestas que no eres capaz de saltar, pones tanto empeño en hacerlo…
Todavía te quedan 7 días de estancia en ese maravilloso pueblecito lleno de vida sana y sin peligros. Cuando vuelvas ya te explicaremos que lo de la “comunión” con la naturaleza es de otra cosa. Ahora me voy a encender una vela a Manitú para que regreses lo menos rota posible. Tu padre se plantea si dejarte ir con tu otra amiga a Salou, ciudad veraniega llena de gente y peligros.
Tu madre qtkm
PD como habrás observado, estoy aprendiendo ese extraño lenguaje que utilizas en los mensajes "
Ya me acuerdo de esos días que tenías que cargar el móvil continuamente.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales