Unas 70.000 personas han estado, incluso años, en Guantánamo y otros centros secretos de detención, sin cargos, sin acusación, sin derechos, sufriendo torturas y tratos humillantes. El diseño del “menú” de tortura fue aprobado por el propio Secretario de Defensa de los EE.UU., Donald Rumsfeld.