Como ya sabéis, el poco tiempo que me queda, libre, he cogido la costumbre de pasearme por el ciberespacio. Más concretamente por el mundo de los blogs y hoy he encontrado uno que me ha hecho reír, pero con ganas, de esa forma espontánea que tan raras veces nos sale y que nos deja tan bien al final.
La risa no vino dada por el blog en sí, bueno, sí vino por el blog en sí, quiero decir que no me reía del blog ni de su contenido, sino con él, con su contenido, con su contradicción, con su escondida expontaneidad... porque fue una confirmación. Fue el encuentro con algo contra lo que luchas y todo el mundo trata de convencerte de que eres un bicho raro y te encuentras con que uno de esos que intentan convencerte, tiene su rincón privado y solitario, un poco aislado, para hacer eso que te critica, eso que no interesa a nadie… y que quizás se sirvió de ciertas artimañas y engaños para ... y me reí, me reí hasta que como vulgarmente se dice, me partí... y quedé a gusto.
Desde aquí quiera dar las gracias a ese anónimo blog porque hoy me ha hecho feliz, ha subido mi autoestima y me ha confirmado que estoy en mi buen camino. Que hay muy pocas personas con el valor necesario para vivir honestamente con sus principios y coherentemente y que gran parte de nuestros males se nos pasarían si nos dejáramos de tanta hipocresía, de tanta apariencia y “educación” y de tantas cosas politicamente correctas…
Al final resulta que todos necesitamos y queremos ese rincón, pero nos avergüenza admitirlo.
Y si nos facilitas el blog, podemos hacer una visita relampago y de paso admirar esa maravillla.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales