Unos días sin aparecer por La Posada. Se me amontona el trabajo y cada vez estoy más por tomarme las cosas con total tranquilidad, porque al fin y al cabo, ¿que otra cosa tenemos que hacer salvo vivir? Como para vivir hemos de comer, hoy me decidí por una ensalada. El tiempo aún acompaña para una ensalada fresca y son tan sencillas, tanto como abrir un paquete con unos cogollos de lechuga, partirlos por la mitad y colocarlos en una fuente, después s les pone un poco de pimiente recién molida., Tiene un aroma distinto a esta que ya viene en polvo, se rallan unas zanahorias, se abre un tarro de esparragos y una lata de anchoas, cuando lo tenemos todo colocado de una forma que nos resulte atractiva, lo regamos con lo que algunos llaman "oro líquido", con aceite de oliva virgen. La variedad a gusto, personalmente me gusta la picual, fuerte, sabrosa y ese toque "picante".
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales