"...Porque en ti anida el mar, eres su guía,
y de ti la más torpe raíz bebe su espina..."
Carmen Boullosa
Ciudad de México
en 1954.
En el desierto
Un liviano visillo cubre la ventana,
el sonido de la lluvia
suena inalterado
por el murmullo del viento.
Pensando en ti
van transcurrido las horas,
leyendo y releyendo
todos lo poemas que te escribí.
Cada uno me transporta
a una enmarañada batalla de sentimientos;
soy incapaz de gritar,
de decir lo que siento.
La lucha entre hallarte,
o seguir sin mirar atrás
se centra en mi corazón partido,
y una ansiedad que me ahoga
se antepone a la realidad
que es seguir como hasta ahora,
como si nada hubiera sucedido.
Esconder los sentimientos
es una maldición para el espíritu,
es hacerlo vivir en el desierto.
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales