Querido Juan:
Menos mal que he terminado de instalarme, entre la ropa que he tenido que traerme, de dos temporadas, los libros y mis pequeños abalorios que nunca los dejo atrás, no veas la mudanza.
He encontrado un sitio de comidas que es bastante asequible, al menos el almuerzo intentaré hacerlo bien, el desayuno y la cena me apañaré en casa.
No te puedes llegar a imaginar como me siento entre los muros de la Sorbona, era mi anhelo soñado desde mi adolescencia, esta beca me ha caído del cielo.
Además podré visitar con detenimiento el Louvre, su historia es apasionante, imperecederas piedras testigos de la revolución, estuvo unido al Palacio de las Trullerías, hasta los hechos de la Comuna de París en 1870, en fin tengo un montón de edificios para visitar.
Ya me imagino aquel país gobernado por los jacobinos, a Robespierre, que tan mala fama se le ha dado, pero peor era la monarquía absolutista de los Borbones, que la tuvimos que padecer también en España, con el nieto del Rey Sol, nuestro Felipe V...
Como sabes siento una gran curiosidad por la vida de Maximilien Robespierre, es un personaje que me llama especialmente la atención, así que ahora intentaré recopilar la máxima información, siempre he tenido en mente escribir alguna historia con la revolución francesa de fondo.
Bueno, dejo un poco el tema cultural que tendremos mucho tiempo para hablar del mismo, de momento estoy hasta finales de diciembre, espero que me puedan conceder unos meses de prorroga, sino pues me tendré que aguantar.
Ah, el ciber ya lo tengo, quedamos los lunes y los jueves, sobre las 15 horas, si me retraso algo, piensa que es ajeno a mí, ya sabes que me gusta ser puntual. Ahora, ¿dime?, me echas de menos o estás a tus ancha en nuestra cama de 1`50 para ti solito; yo te añoro mucho, me cuesta conciliar el sueño y me sorprendo en muchos momentos pensando en ti, pienso que soy algo gilipollas, porque a nuestra edad y después de tantos años, no es para que me sienta como una adolescente.
Bueno vida, tengo que terminar, me han dejado conectarme un momento, estoy en un despacho de la Universidad y no quiero pasarme.
Te necesito,
El amor, es cierto que no tiene edad. Cuando te sientes bien con alguien, cuando le echas de menos , cuando en lo que haces está siempre presente, cuando el sólo pensar en su imagen te vienen las cosquillas al estómago, pasa a cualquier edad.
Quizás uno de los problemas es que con la edad, intentamos
"controlar" las emociones, bien por los desencantos del tiempo, bien porque no es politicamente correcto. Pero se de muy buena tinta que hay parejas que despues de 17 años de convivencia siguen como adolescentes
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales