Querido Juan:
Ya estoy instalada en el pequeño apartamento del barrio latino. Me encanta la arquitectura y lo mejor de todo es que está cerca de la Sorbona, por lo que no necesitaré coger el transporte público que era lo que más me preocupaba. Sobre la conexión a Internet desde la Universidad es algo complicado, por lo visto está bastante controlado, por lo que ya quedaremos unos días concretos, te hablaré desde un ciber.
He pasado muy mala noche; en esa cama tan grande para mi sola, tu ausencia se hacía más palpable, el no poder estar arrullada entre tus brazos, y con nuestras piernas entrelazas, como acostumbramos a dormir, me ha dado la consciencia de esta soledad que me abruma cada vez que me separo de ti. Tu beso de buenas noches, y tus caricias no encontradas, me han devuelto a una estancia sin tu presencia y no he sido capaz de conciliar el sueño.
Al final me he levantado y rebuscando entre mis papeles he encontrado aquellos versos que escribí durante la temporada de nuestra separación que tanto nos hizo sufrir.
Estos poemas los he guardo durante todo este tiempo, como la prueba de todo el infierno por el que pasé sin ti, pero creo que ahora puedes leerlos y estoy segura que me entenderás muy bien.
En aquella época
Busco en mi mente
aquellos poemas
que escribí al amanecer,
las palabras atropelladas
que expresaban
toda mi angustia
en el silencio de la noche.
La habitación en penumbra
simplemente con una vela encendida
refleja la llama de la desesperación
formando figuras en la pared.
En camisón, busco
aquellos recuerdos
que me sirvan de inspiración,
y tengo que esforzarme
para vislumbrar aquellos días
llenos de magia y de luz.
En aquella época cuando era capaz
de evocar a la primavera,
cuando podía describir los olores
dándoles sabor y color.
Cuando pincelaba en tonos pastel
la vida, y mi jardín
en todo su esplendor anunciaba
un tiempo para el amor.
Querida amiga, el amor da sentido a la vida, sin el no somos nada.
Acabo de llegar de una reunión con unos amigos, allí se respiraba afecto, calor y unión, esos momentos son los que hacen que todo tenga sentido.
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Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales