Esta novela corta, junto con otras dos publicadas en el mismo libro, me han hecho descubrir de una manera placentera la obra de Truman Capote.
Sus personajes, gentes corrientes, sacadas de la América profunda nos descubren la voluptuosidad, la elegancia y sofisticación de la banalidad, siguiendo arraigados a la tierra y al pasado, vislumbrando un futuro lejano, que les hace eternos viajeros, aún y cuando su espacio se limite a un pequeño apartamento en Nueva York, a la celda de una prisión, o a la habitación de un burdel.
Tres historias diferentes, con una misma alma, la de su creador, empeñado en enseñarnos esa América cotidiana de hombres y mujeres que se asemejan a cualquier ciudadano del mundo.
Desayuno en Tiffany's Lulamae Barnes, es conocida en los círculos lujosos del Nueva York como Holly Golitghty, es una asidua invitada de lujo. Sólo tenía que solicitar de los amables caballeros, la propina para el servicio de señoras, y pasar toda la noche de juerga para llevar una vida acomodada en un apartamento cuya decoración era la clásica estampa de alguien que se traslada a vivir a otro sitio. Vivir de la venalidad como oficio, inocente, leal y despreocupada Holly Golitghty, enarbola la bandera de aquellos que siempre pueden volver a empezar.
Fragmento“ No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se llevaba a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo. "
Una casa de flores Ottilie, descubre el lujo en la habitación de un burdel, después de un viaje de las montañas al mercado de Port-au-Prince.
Es deseada por ser la más joven, proporcionando a la madame de Champs-Elysée, los cliente más selectos y unos pingues beneficios que hacían de aquel modesto establecimiento el lugar de encuentro de lo más selecto.
El pinchazo de una espina le descubrió el amor, llevándola de regreso a las montañas de donde partió una vez.
Allí sometida, delirante y prisionera de ella misma, vivía en una casa de flores. Dejando que la pasión de un amor desaforado la convirtiera en la esclava del joven Royal Bonaparte.
Fragmento “Ottilie abrazó y besó a sus amigas. ¿Verdad que la casa es preciosa?, les dijo, llevándolas hacía su interior. Es comos si alguien hubiese usado un carro cargado de flores para hacer la casa con ellas: eso es exactamente lo que me parece a mí. Entrad. Adentro se está fresco y huele muy bien."
Una guitarra de diamantes Mr. Shaeffer, hombre solitario, convicto y resignado, descubre a través de los sonidos de la guitarra del joven cubano Tico Feo, que la libertad es un sonido al que se puede seguir. Un hombre cauteloso, ordenado y silencio se deja atrapar en la dulzura de las palabras y corre tras una aventura sin salida.
Fragmento “Mr. Chaeffer había visto un ocozol cerca de la orilla, y estaba pensando que pronto llegaría la primavera y saldría el liquidámbar, a punto de ser mascado. Una piedra afilada le abrió una herida en la palma cuando se dejaba caer por la resbaladiza pendiente hacía el agua. Se enderezó y comenzó a correr; tenía las piernas largas, lograba mantenerse a la misma altura que Tico Feo, mientras unos helados géiseres lanzaban salpicaduras a su paso. Desde diversos rincones del bosque les llegaban resonantes gritos, como voces emitidas en una caverna, y luego silbaron, alto, tres balazos, como si el guardia disparase contra una bandada de patos”
Truman Capote, otro de los gigantes del sur estadounidense, es uno de mis escritores preferidos. He leído toda, absolutamente toda su obra, incluso la biografía que luego de su muerte escribió su albacea Gerald Clarke, biografía que -para los amantes de T.C.- es indispensable.
Un hermoso recuerdo del libro que has comentado y los cuentos que se anexionan al mismo.
No había leído a Truman Capote y me ha sorprendido mucho. Tiene frases verdaderamente geniales, y logra que el lector se sienta en la escena que describe como un personaje que se mueve en esa historia.
Extraordinario es la palabra idónea para describir su trabajo.
El libro no lo leí, pero vi la pelicula basda en el, Desayuno con diamantes, en la que Audry Herpburn, nos deleita con una de sus magistrales interpretaciones.
La Posada te ofrece
Te ofrece un salón donde tratar todos los temas, la biblioteca para los libros, la sala de tv con peliculas,la cocina y sus guisos; la buhardilla llena de magia y nostalgia cuyos objetos cuentan una historia y por supuesto los cuartos personales